jueves 26 de noviembre de 2009
El espacio
I
"El espacio no es el medio contextual (real o lógico) dentro del cual las cosas están dispuestas, sino el medio gracias al cual es posible la disposición de las cosas. Eso es, en lugar de imaginarlo como una especie de éter en el que estarían inmersas todas las cosas, o concebirlo abstractamente como un carácter que les sería común, debemos pensarlo como el poder universal de sus conexiones" (M. Merleau-Ponty. Fenomenología de la Percepción, EN, p. 277).
II
Inserta en el espacio me sentía justo cuando vos me tacleaste. Verás, hay cierto momento en el que las cosas dejan de ocurrir y entonces me enojo. Y justo cuando nada iba a pasar pasaste vos. Pensé que... dudé totalmente del poder universal de nuestra conexión. ¿Hace cuánto que no nos veíamos las caras? Meses. Te iba a preguntar por...
- Bueno -dijo Allen-, sólo te diré que está bien. Con bastante trabajo, pero bien. Ni tiene tiempo de molestar.
¿Te acordás de esa vez que discutimos sobre nosotros? Ahora bailamos, ahora retornamos a nosotros. Pero... ¿Qué hubiera sido de nosotros si vos me dabas un beso cuando querías darmelo? Ahh ah.
Creo que por un momento pensé que ibas a tirarme los perros, Allen. Y la verdad, no me hubiera gustado retirarme de vos, me hubiera dolido. Es que verás, con un par de salidas así nomás, a poco de conocernos, una se siente yendo hacia ese lugar. Y quizás la época, o quizás que nosotros nos llevamos bien y simplemente debe quedar así.
¿Me hubieras odiado si te hubiera dicho que no? Puf, justo hoy. Te detesto un poco cuando me hacés preguntarme estas cosas que no tienen sentido. Pero el reencuentro es lindo, veo que aprendiste un par de pasos de baile. No te pienso preguntar con quién, son curiosidades que me guardo. A veces pensé en nosotros, y como vos una vez dijiste, nos hubieramos terminado peleando mal. Ninguno de los dos sabe responder bien por qué, pero nos hubieramos separado escandalosamente. ¿Miedos por las debacles anteriores? - ahora damos la vueltita- ¿Para que chocar de forma tan segura? - te has vuelto medio competente - A veces me pregundo de dónde sacamos este tipo de conclusiones, de que no somos el uno para el otro y que amigos es lo mejor.
Te extrañé. Vos me extrañaste. Sí, ya sé que te debo una charla. ¿Domingo? Ok ok, el domingo no. Sugeriría volver a los martes de gloria en los que todo el mundo suponía que nos acostabamos, pero que sólo escuchabamos Pink Floyd y los Beatles, cerveza y psicodelia.
- Martes suena bien, pero el próximo -contestó Allen.
III
Algo así como la bibliografía de la época:
- Justo cuando pensé que tenía que alejarme de Foucault, recibo tres libros en seguidilla. So, nada de vacaciones teóricas che.
- No es casual que todas estas recientes impresiones tengan se me presenten con cierto aire Rayuelesco (sobre todo pensando en el magnifico y crucial capítulo 28). Entonces Jimmy es a Allen lo que Morelli es a Oliveira, ¿?
- Se supone que adeudo lecturas de Palahniuk.
( - Y sólo a modo de decoración sonora: She reaches out to grab his hand / But he must be the world´s most tired man...)
IV
Desde otro ángulo:
"Y el medio aparece por último como un campo de intervención donde, en vez de afectar a los individuos como un conjunto de sujetos de derecho capaces de acciones voluntarias -así sucedía con la soberanía-, en vez de afectarlos como una multiplicidad de organismos, de cuerpos susceptibles de prestaciones, y de prestaciones exigidas como en la disciplina, se tratará de afectar, precisamente, una población. Me refiero a una multiplicidad de individuos que están y sólo existen profundam esencial, biológicamente ligados a una materialidad dentro de la cual existen" (M. Foucault. Seguridad, Territorio, Población, FCE, pp. 41-42).
IV
- ¿Me decís que jamás le tuviste ganas? - Arremetía Paliers, no sin cierto desagrado.
- Ponele. Al principio salimos juntos. Ibamos a un bar que se llamaba Katmandú y queda en Sarmiento y... casi Medrano. Lindo lugar, tienen Warsteiner.
- No entiendo cómo jamás me contaste de esto. Digo, terminó siendo mi novia y resulta que yo jamás supe que estuvo con vos.
Allen levantó levemente la mirada. ¿Por qué se tenía que poner a explicar ahora esto, que encima no era nada? Contestó con un bufido mientras terminaba de cortar el queso. El salamín había sido acomodado por Paliers de una forma incorrecta: en una esquina. Es sabido que debe ir en el centro.
- No entiendo por qué te hacés mambos - dijo Allen-. No pasó nada entre Paula y yo. Salimos, pero como pueden salir dos amigos. Sino de esa forma tendrías que pensar que cada vez que me juntaba con ella hacíamos el amor, y te aseguro que no.
- Sólo opino que deberías habérmelo dicho - contestó Paliers mientras acomodaba el jamón en la tabla-. ¿Te parece bien ella en la cama?
Allen levantó la vista. El proceso de cortado de queso quedó momentaneamente detenido. Y no se comprendía qué parte de la conversación iba mal.
- Estás siendo un tanto pelotudo.
- Estás siendo otro tanto mal amigo.
- Por eso no te preocupes, vos viste que a mi me gusta hacer quilombo y no tuve mejor idea que convencer a Paula de que nos veamos furtivamente. Aunque por así decirlo no me costó tanto, porque a mi me conoció antes que a vos -desafió desafortunadamente Allen.
Repentinamente Paliers estaba al lado de Allen, furioso. Allen sonrió, clavó el cuchillo en la tabla. No sabía si Paliers caería en una interpretación satírica de su sonrisa o pensaría que al fin le revelaba el amorío.
Paliers golpeó en el hombro a Allen.
- Sos un pelotudo - dijo Paliers-. ¿Cómo me decís eso? Si no querías preocuparme, simplemente me hubieras contado. Cuando comenzaba a salir con ella hubiera sido un buen momento, no me hubiera importado, lo hubiera tomado como lo que era. Ahora yo qué sé, me cayó como balde de agua fría.
- No te lo conté para no condicionar la relación. A ver si arrancabas con esto. Digamos que estratégicamente decidí que uno de los elementos que tenía que ser obligadamente inofensivo en el panorama era yo. La regulación de la vida amorosa por un elemento excluido de esa relación amorosa. Fue como una diagramación del espacio, y tengo que decir que cuando los vi besándose la primera vez me pensé como un gran artífice. Ahora heceme el favor y ubicá el salamín en el centro de la tabla.
Paliers obedeció, encerrado en sus propios razonamientos. Al fin y al cabo, era cierto: Paliers y Paula habían sido presentador por el mismo Allen. Allen retomó el cortado de queso. Él era un auténtico fundamentalista del pategrás, queso que debe asistir a todas las picadas.
- Destapá una cerveza, dale que ya esta humedad no se soporta -dijo Allen, a quien le reventaba tener este tipo de problemas por nada.
"El espacio no es el medio contextual (real o lógico) dentro del cual las cosas están dispuestas, sino el medio gracias al cual es posible la disposición de las cosas. Eso es, en lugar de imaginarlo como una especie de éter en el que estarían inmersas todas las cosas, o concebirlo abstractamente como un carácter que les sería común, debemos pensarlo como el poder universal de sus conexiones" (M. Merleau-Ponty. Fenomenología de la Percepción, EN, p. 277).
II
Inserta en el espacio me sentía justo cuando vos me tacleaste. Verás, hay cierto momento en el que las cosas dejan de ocurrir y entonces me enojo. Y justo cuando nada iba a pasar pasaste vos. Pensé que... dudé totalmente del poder universal de nuestra conexión. ¿Hace cuánto que no nos veíamos las caras? Meses. Te iba a preguntar por...
- Bueno -dijo Allen-, sólo te diré que está bien. Con bastante trabajo, pero bien. Ni tiene tiempo de molestar.
¿Te acordás de esa vez que discutimos sobre nosotros? Ahora bailamos, ahora retornamos a nosotros. Pero... ¿Qué hubiera sido de nosotros si vos me dabas un beso cuando querías darmelo? Ahh ah.
Creo que por un momento pensé que ibas a tirarme los perros, Allen. Y la verdad, no me hubiera gustado retirarme de vos, me hubiera dolido. Es que verás, con un par de salidas así nomás, a poco de conocernos, una se siente yendo hacia ese lugar. Y quizás la época, o quizás que nosotros nos llevamos bien y simplemente debe quedar así.
¿Me hubieras odiado si te hubiera dicho que no? Puf, justo hoy. Te detesto un poco cuando me hacés preguntarme estas cosas que no tienen sentido. Pero el reencuentro es lindo, veo que aprendiste un par de pasos de baile. No te pienso preguntar con quién, son curiosidades que me guardo. A veces pensé en nosotros, y como vos una vez dijiste, nos hubieramos terminado peleando mal. Ninguno de los dos sabe responder bien por qué, pero nos hubieramos separado escandalosamente. ¿Miedos por las debacles anteriores? - ahora damos la vueltita- ¿Para que chocar de forma tan segura? - te has vuelto medio competente - A veces me pregundo de dónde sacamos este tipo de conclusiones, de que no somos el uno para el otro y que amigos es lo mejor.
Te extrañé. Vos me extrañaste. Sí, ya sé que te debo una charla. ¿Domingo? Ok ok, el domingo no. Sugeriría volver a los martes de gloria en los que todo el mundo suponía que nos acostabamos, pero que sólo escuchabamos Pink Floyd y los Beatles, cerveza y psicodelia.
- Martes suena bien, pero el próximo -contestó Allen.
III
Algo así como la bibliografía de la época:
- Justo cuando pensé que tenía que alejarme de Foucault, recibo tres libros en seguidilla. So, nada de vacaciones teóricas che.
- No es casual que todas estas recientes impresiones tengan se me presenten con cierto aire Rayuelesco (sobre todo pensando en el magnifico y crucial capítulo 28). Entonces Jimmy es a Allen lo que Morelli es a Oliveira, ¿?
- Se supone que adeudo lecturas de Palahniuk.
( - Y sólo a modo de decoración sonora: She reaches out to grab his hand / But he must be the world´s most tired man...)
IV
Desde otro ángulo:
"Y el medio aparece por último como un campo de intervención donde, en vez de afectar a los individuos como un conjunto de sujetos de derecho capaces de acciones voluntarias -así sucedía con la soberanía-, en vez de afectarlos como una multiplicidad de organismos, de cuerpos susceptibles de prestaciones, y de prestaciones exigidas como en la disciplina, se tratará de afectar, precisamente, una población. Me refiero a una multiplicidad de individuos que están y sólo existen profundam esencial, biológicamente ligados a una materialidad dentro de la cual existen" (M. Foucault. Seguridad, Territorio, Población, FCE, pp. 41-42).
IV
- ¿Me decís que jamás le tuviste ganas? - Arremetía Paliers, no sin cierto desagrado.
- Ponele. Al principio salimos juntos. Ibamos a un bar que se llamaba Katmandú y queda en Sarmiento y... casi Medrano. Lindo lugar, tienen Warsteiner.
- No entiendo cómo jamás me contaste de esto. Digo, terminó siendo mi novia y resulta que yo jamás supe que estuvo con vos.
Allen levantó levemente la mirada. ¿Por qué se tenía que poner a explicar ahora esto, que encima no era nada? Contestó con un bufido mientras terminaba de cortar el queso. El salamín había sido acomodado por Paliers de una forma incorrecta: en una esquina. Es sabido que debe ir en el centro.
- No entiendo por qué te hacés mambos - dijo Allen-. No pasó nada entre Paula y yo. Salimos, pero como pueden salir dos amigos. Sino de esa forma tendrías que pensar que cada vez que me juntaba con ella hacíamos el amor, y te aseguro que no.
- Sólo opino que deberías habérmelo dicho - contestó Paliers mientras acomodaba el jamón en la tabla-. ¿Te parece bien ella en la cama?
Allen levantó la vista. El proceso de cortado de queso quedó momentaneamente detenido. Y no se comprendía qué parte de la conversación iba mal.
- Estás siendo un tanto pelotudo.
- Estás siendo otro tanto mal amigo.
- Por eso no te preocupes, vos viste que a mi me gusta hacer quilombo y no tuve mejor idea que convencer a Paula de que nos veamos furtivamente. Aunque por así decirlo no me costó tanto, porque a mi me conoció antes que a vos -desafió desafortunadamente Allen.
Repentinamente Paliers estaba al lado de Allen, furioso. Allen sonrió, clavó el cuchillo en la tabla. No sabía si Paliers caería en una interpretación satírica de su sonrisa o pensaría que al fin le revelaba el amorío.
Paliers golpeó en el hombro a Allen.
- Sos un pelotudo - dijo Paliers-. ¿Cómo me decís eso? Si no querías preocuparme, simplemente me hubieras contado. Cuando comenzaba a salir con ella hubiera sido un buen momento, no me hubiera importado, lo hubiera tomado como lo que era. Ahora yo qué sé, me cayó como balde de agua fría.
- No te lo conté para no condicionar la relación. A ver si arrancabas con esto. Digamos que estratégicamente decidí que uno de los elementos que tenía que ser obligadamente inofensivo en el panorama era yo. La regulación de la vida amorosa por un elemento excluido de esa relación amorosa. Fue como una diagramación del espacio, y tengo que decir que cuando los vi besándose la primera vez me pensé como un gran artífice. Ahora heceme el favor y ubicá el salamín en el centro de la tabla.
Paliers obedeció, encerrado en sus propios razonamientos. Al fin y al cabo, era cierto: Paliers y Paula habían sido presentador por el mismo Allen. Allen retomó el cortado de queso. Él era un auténtico fundamentalista del pategrás, queso que debe asistir a todas las picadas.
- Destapá una cerveza, dale que ya esta humedad no se soporta -dijo Allen, a quien le reventaba tener este tipo de problemas por nada.
Un desvarío de T., tipo 13:51 |
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